Para ver el monte Fuji, ve una mañana despejada de otoño o invierno: es cuando el aire está más limpio y la cima se deja ver. Para color, junio trae las hortensias junto a la vía del tren y noviembre los arces otoñales. En cualquier estación, empieza el recorrido temprano y, si puedes, entre semana.
La Golden Week y los fines de semana de color otoñal son los días de mayor afluencia, con largas esperas para el teleférico y el barco. Un día entre semana en temporada media es el momento ideal, y cualquier día, hacer el recorrido en sentido horario desde primera hora te mantiene por delante de las multitudes.
En sentido horario y temprano: la mejor oportunidad de ver la cima despejada.
Abrir la rutaEl otoño (octubre–noviembre) es la mejor opción global por su temperatura agradable, sus vistas despejadas del Fuji y el color. Las mañanas de invierno ofrecen el Fuji más nítido; junio suma las hortensias junto al tren.
Las mañanas despejadas desde finales de otoño hasta el invierno son lo más fiable. La calima del verano y las nubes de la tarde suelen tapar la cima.