
Kawagoe es pequeña, así que la única estrategia que importa es el horario: ve la fotogénica calle de los almacenes antes de que lleguen al mediodía las multitudes en kimono, y luego ve con calma al callejón de los dulces, a los pasteles y al santuario. Esta ruta de un solo sentido evita que tengas que volver sobre tus pasos.
Fotografía las casas de mercaderes de la era Edo y la torre de madera de la campana mientras la calle está tranquila.
Ve picoteando en las nostálgicas tiendas de dulces; prueba las patatas de boniato, el helado cremoso y las tartas, la especialidad del pueblo.
Campanillas de viento en verano, amuletos de la fortuna en el amor todo el año y un bonito paseo junto al río muy cerca.
Si te sobra tiempo, alquila un kimono y vuelve a recorrer las calles antiguas, o acomódate en un café machiya.
Los tres imprescindibles, sin volver sobre tus pasos.
Abrir la excursión de un díaMás que suficiente: el casco antiguo de Kawagoe es compacto y se recorre a pie en medio día. Un día completo te permite añadir un paseo en kimono, cafés y una segunda vuelta más pausada para hacer fotos.
La calle de los almacenes y la torre de la campana a primera hora, luego el callejón de los dulces y los snacks de boniato, y para terminar el santuario Hikawa, avanzando en un solo sentido para no tener que volver sobre tus pasos.