Mishima es mi elección para un día con vistas al Fuji sin complicaciones: un Shinkansen rápido desde Tokio, un enorme puente colgante apuntando directo a la montaña y agua de manantial cristalina corriendo por todo el pueblo. Puedes hacerlo en medio día o tomártelo con calma, y encaja perfecto al inicio de un viaje a Hakone o Izu.
Toma un Shinkansen Kodama (o Hikari) desde Tokio: unos 45-60 minutos, sin transbordos.
Cruza el puente colgante peatonal más largo de Japón con el Monte Fuji y la bahía de Suruga de frente, además de tirolinas y jardines al otro lado.
De vuelta en el pueblo, pasea junto a los arroyos cristalinos de manantial y el parque-jardín Rakujuen: un contraste fresco y verde frente al puente.
Termina en el antiguo santuario y luego come soba o unagi preparados con la preciada agua de manantial de Mishima.
Sí: son 45-60 minutos en Shinkansen hasta el Mishima Skywalk, el puente colgante peatonal más largo de Japón, con vistas frontales al Monte Fuji, además de paseos junto a ríos de manantial y el santuario Mishima Taisha. También combina muy bien con Hakone o Izu.
Con medio día cubres el Skywalk, los ríos de manantial y el santuario. Conviértelo en un día completo o combina Mishima con la vecina Hakone o la península de Izu por la misma línea.