
Kamakura es fotogénica de una forma tranquila y cotidiana: no se trata tanto de una foto perfecta como de una mañana de pequeñas tomas. Dispara temprano: hacia media mañana los excursionistas llenan cada encuadre. Aquí tienes los lugares que merecen la caminata y la luz que los realza.
Un objetivo de 35–50mm cubre casi todo esto. La mejor luz está en las dos primeras horas tras el amanecer; esos mismos lugares son imposibles de fotografiar a las 11 h un fin de semana. Los días de lluvia son un regalo para los templos y el bambú: menos gente y color más intenso.
Un fotógrafo te lleva hacia la luz, en inglés.
Ver la experienciaEl Enoden a lo largo de la costa, el Gran Buda, el sendero de hortensias de Hase-dera (junio), el bosque de bambú de Hokoku-ji y los callejones detrás de Komachi-dori.
Las dos primeras horas tras el amanecer (sobre las 7–9 h). La gente llena los encuadres a partir de media mañana, sobre todo los fines de semana.